En México, vender directo al consumidor ya no significa simplemente abrir una tienda en línea. El modelo Direct-to-Consumer (D2C) está evolucionando hacia una relación más completa: la marca vende, conoce, atiende y fideliza al cliente sin depender exclusivamente de retailers o marketplaces. En 2026, el crecimiento del ecommerce, la omnicanalidad y los datos propios están acelerando ese cambio.




