El mexicano sigue gastando, pero piensa más antes de hacerlo
Los datos no muestran una crisis general del consumo. Más bien muestran a una persona que sigue comprando, pero compara más, espera promociones, usa financiamiento y pospone lo que no considera urgente.
1. ¿Los mexicanos están gastando menos en 2026?
En términos generales, no. La medición de INEGI sobre cuánto gastan los hogares —el Indicador Mensual del Consumo Privado— muestra que el consumo siguió creciendo durante los primeros meses de 2026.
Hasta mayo, el consumo privado acumulaba un crecimiento real cercano a 2% frente al mismo periodo de 2025. Para junio, el indicador adelantado de INEGI también apuntaba a crecimiento.
En palabras sencillas: los mexicanos siguen comprando bienes y pagando servicios. El cambio aparece cuando vemos qué están comprando y qué compras están dejando para después.
Por ejemplo, entre enero y mayo el consumo de productos de origen nacional prácticamente no creció, mientras algunos bienes importados tuvieron un avance mucho mayor. Eso no significa automáticamente que el mexicano haya decidido “dejar lo nacional”. El precio, la disponibilidad, nuevas marcas y promociones también influyen.
| Lo que pasó | Dato | En palabras sencillas |
|---|---|---|
| Consumo privado total | +2.0% | La gente seguía gastando en general. |
| Consumo de origen nacional | 0.0% | Prácticamente no creció. |
| Bienes nacionales duraderos | -5.9% | Algunas compras grandes se frenaron. |
| Bienes importados | +10.4% | Parte del gasto se movió con fuerza hacia productos del exterior. |
2. ¿Qué está pasando en las grandes tiendas?
Aquí sí encontramos una señal clara de freno. ANTAD, que agrupa a muchas de las principales cadenas comerciales del país, mostró que el crecimiento se fue debilitando conforme avanzó el semestre.
En abril, las ventas de las tiendas con más de un año de operación crecieron 4.4%. En mayo apenas crecieron 0.8% y en junio cayeron 1.6%.
El semestre todavía mostraba buen ritmo.
El crecimiento prácticamente se frenó.
Las Tiendas Iguales ya vendieron menos que un año antes.
Junio fue especialmente flojo para autoservicios y tiendas departamentales. En cambio, las tiendas especializadas todavía lograron crecer.
Ojo: ANTAD reporta ventas en pesos sin descontar la inflación. Si una tienda factura un poco más porque los productos cuestan más, eso no necesariamente significa que vendió más productos.
Además, ANTAD no representa todo lo que gastamos. La renta, la gasolina, los restaurantes, la escuela, los médicos, los mercados, los tianguis y muchos servicios no necesariamente pasan por estas cadenas.
3. Índice de confianza del consumidor: los mexicanos están más preocupados
El índice de confianza del consumidor terminó junio cerca de 43.8 puntos y durante el primer semestre permaneció por debajo de los niveles de 2025.
Pero hay un detalle todavía más interesante: cuando INEGI pregunta a las personas por su propio hogar, las respuestas son mejores que cuando pregunta por la economía del país.
Es como si muchos consumidores dijeran: “En mi casa todavía estamos saliendo adelante, pero no estoy tan seguro de cómo estará el país más adelante.”
Eso cambia la manera de gastar. Una familia no necesita haber perdido su empleo para comenzar a cuidarse. Puede seguir teniendo ingresos y aun así decidir que la televisión puede esperar, que conviene buscar una promoción o que es mejor guardar algo de dinero “por si acaso”.
Menor confianza no significa necesariamente falta de dinero. También puede significar que el consumidor está menos dispuesto a gastarlo sin pensarlo.
4. ¿En qué se va el dinero de los mexicanos?
Para entender el bolsillo familiar primero hay que ver en qué se gasta normalmente. La última fotografía completa disponible es la ENIGH 2024 de INEGI.
Aunque todavía no existe una ENIGH 2026, esta encuesta sirve para entender la estructura del presupuesto de un hogar mexicano.
Solo alimentos, transporte, comunicaciones, vivienda y servicios se llevan aproximadamente dos terceras partes del gasto corriente.
Una familia puede decir: “este mes no compro esos tenis”. Pero difícilmente puede decir: “este mes no voy a comer, no voy a transportarme o no voy a pagar la luz”.
Por eso, cuando los gastos básicos pesan más, normalmente el recorte ocurre en las cosas que sí pueden esperar.
5. Casas y rentas: cada vez pesan más en el bolsillo
Comprar una casa se volvió más caro. Durante el primer semestre de 2026, el precio de las viviendas compradas mediante crédito hipotecario aumentó alrededor de 7.9% frente al año anterior.
El valor promedio de estas viviendas rondó 1.96 millones de pesos. En algunas ciudades la presión fue todavía mayor: en la Zona Metropolitana de Guadalajara, el precio aumentó aproximadamente 11.1%.
¿Qué significa para una familia? Que necesita más dinero para el enganche, más capacidad para pagar una mensualidad y posiblemente más años de financiamiento.
Y quienes rentan tampoco están libres de presión. Los precios cambian mucho según ciudad y zona, pero en mercados urbanos como Guadalajara las rentas anunciadas siguieron subiendo durante el semestre.
Eso importa porque cada peso adicional que se va a vivienda deja de estar disponible para ropa, muebles, viajes, entretenimiento o cualquier otra compra.
6. ¿Por qué vemos tantas ofertas de ropa si la gente sigue comprando?
Caminar por una plaza comercial en 2026 puede dar la impresión de que todo está en liquidación: SALE, 30%, 40%, 50% de descuento y promociones adicionales.
Sin embargo, durante los primeros meses del año las ventas reales de textiles, accesorios, ropa y calzado crecieron con fuerza:
| Mes | Crecimiento anual aproximado | ¿Qué nos dice? |
|---|---|---|
| Enero | +11.8% | Arranque fuerte. |
| Febrero | +14.8% | Muy buen crecimiento. |
| Marzo | +12.3% | La categoría seguía fuerte. |
| Abril | +9.0% | Comenzó a perder velocidad. |
| Mayo | +6.3% | Seguía creciendo, pero mucho menos. |
En junio varias categorías relacionadas con moda ya retrocedieron frente a mayo.
La estadística no nos dice qué porcentaje de la ropa se vendió con descuento. Por eso no podemos afirmar que las promociones sean la única razón del crecimiento.
Pero hay una idea que sí encaja con lo que vemos en las tiendas: el consumidor puede seguir comprando ropa y al mismo tiempo estar menos dispuesto a pagar el precio completo.
Es decir: “a $1,500 no; a $899 sí”. La venta ocurre, pero la decisión cambió.
7. ¿Por qué siguen vendiéndose autos si la confianza bajó?
Aquí aparece otra aparente contradicción. Mientras algunas tiendas perdían fuerza, la venta de vehículos ligeros nuevos creció alrededor de 5.3% durante enero–junio de 2026.
La explicación está en que comprar un automóvil funciona de manera muy distinta a comprar ropa o un electrodoméstico.
- Se utiliza crédito.
- Se paga enganche.
- Se compara la mensualidad.
- Existen bonos y promociones.
- Muchas veces responde a una necesidad de movilidad.
Por eso una persona puede decidir no comprar ropa a precio completo y, al mismo tiempo, financiar un automóvil durante varios años.
No es una contradicción. Son decisiones diferentes. El consumidor no dejó de hacer compras grandes; está evaluando con más cuidado cuáles sí valen la pena.
8. Mercados, tianguis y comercio informal: la parte que no siempre vemos
Cuando hablamos de consumo en México existe un enorme pedazo de la economía que no ocurre dentro de una plaza comercial o una gran cadena.
Los mexicanos también compran en mercados, tianguis, puestos callejeros, tiendas de barrio, pequeños negocios y vendedores independientes.
La informalidad laboral sigue involucrando a más de la mitad de la población ocupada del país, pero eso no significa que más de la mitad de las compras se realicen en tianguis.
No confundamos los datos: informalidad laboral y porcentaje de compras en comercio informal son cosas distintas. Todavía no existe una cifra publicada para 2026 que diga exactamente cuánto gastaron los mexicanos en tianguis durante el semestre.
Lo que sí podemos afirmar es que las ventas de ANTAD cuentan solo una parte de la historia. Una persona puede comprar menos en una tienda departamental y seguir gastando en mercados, restaurantes, servicios, comercio electrónico o negocios independientes.
9. Entonces, ¿por qué el consumo no se desplomó?
Porque el empleo y los ingresos siguieron dando soporte a muchos hogares.
Durante el segundo trimestre de 2026, el desempleo se mantuvo relativamente bajo y varios indicadores de salarios reales siguieron creciendo.
Eso produce una combinación muy particular:
No vimos un colapso general del empleo.
Eso permite mantener buena parte del consumo.
La confianza sobre el futuro es menor.
El resultado es un consumidor que todavía puede comprar, pero piensa más antes de hacerlo.
10. ¿Qué está pasando realmente con el consumidor mexicano?
Si ponemos todos los datos juntos, la fotografía del primer semestre de 2026 se vuelve mucho más sencilla:
| Lo que observamos | ¿Qué significa para una persona común? |
|---|---|
| El consumo total sigue creciendo | El mexicano no dejó de gastar. |
| Baja la confianza | Hay más preocupación por el futuro. |
| ANTAD pierde fuerza | Las grandes cadenas sienten mayor cautela. |
| La ropa se sigue vendiendo | Pero el precio y la promoción pesan más. |
| Los autos crecen | Hay demanda cuando existe necesidad y financiamiento. |
| La vivienda se encarece | Comprar casa requiere cada vez más esfuerzo. |
| Las rentas pesan más en ciertas ciudades | Queda menos dinero libre para otras compras. |
| México tiene mucho comercio fuera de las grandes cadenas | No todo el consumo se ve en ANTAD. |
El mexicano quiere que su dinero rinda más
Decir simplemente que “el consumidor mexicano está mal” sería exagerado. Pero decir que “todo sigue igual” también sería incorrecto.
Durante el primer semestre de 2026 siguió comprando, saliendo, usando servicios y financiando bienes. La diferencia es que parece preguntarse más seguido:
- ¿Cuánto cuesta?
- ¿Hay promoción?
- ¿Puedo pagarlo a meses?
- ¿Realmente lo necesito?
- ¿Hay una opción más barata?
- ¿Me conviene comprarlo ahora o esperar?
El consumidor mexicano no cerró la cartera; ahora necesita una mejor razón para abrirla.
Para las empresas, eso cambia la pregunta. Ya no basta con lograr que la gente vea un producto. Hay que dejar claro por qué vale lo que cuesta y por qué merece una parte de un presupuesto que se administra con más cuidado.
Preguntas frecuentes
No de forma general. El consumo agregado siguió creciendo, pero algunas compras y canales comerciales perdieron fuerza.
Se mantuvo por debajo de 2025. Los mexicanos evaluaron mejor la situación de su propio hogar que la economía del país.
La mayor parte del gasto se concentra en alimentos, transporte, comunicaciones y vivienda. Juntos representan cerca de dos terceras partes del gasto corriente promedio.
No. La ropa tuvo buen crecimiento al inicio del semestre, aunque perdió velocidad hacia mayo y junio. Los datos no permiten saber cuánto de esas ventas ocurrió con descuento.
Porque un auto se compra bajo condiciones distintas: crédito, enganche, mensualidades, bonos, promociones y necesidad de movilidad.
Todavía no existe una cifra publicada específica para el primer semestre de 2026. La ENIGH sí permite identificar mercados, tianguis y otros lugares de compra en sus mediciones estructurales.
Fuentes y nota metodológica
Este análisis se concentra en enero–junio de 2026. Algunos reportes fueron publicados después de junio porque las instituciones necesitan tiempo para procesar la información, pero los datos utilizados corresponden al primer semestre.
La ENIGH 2024 se utiliza únicamente para explicar cómo se distribuye normalmente el gasto de los hogares, ya que todavía no existe una ENIGH 2026 publicada.
- INEGI — Indicador Mensual del Consumo Privado.
- INEGI — ENIGH 2024.
- Banco de México — indicadores e informes trimestrales.
- SHCP — información económica del segundo trimestre de 2026.
- SHF — Índice de Precios de la Vivienda.
- ANTAD — comunicados de ventas de enero a junio de 2026.
- INEGI — confianza del consumidor, Encuesta Mensual sobre Empresas Comerciales, empleo y registros automotrices.
- Fuentes inmobiliarias sectoriales utilizadas únicamente como referencia para precios de oferta en mercados urbanos.